miércoles 1 de febrero de 2012

Caras nuevas en la Cooperativa

Victoria Alonso es la voz detrás de los teléfonos, Juan Korth digita los sistemas informáticos y Luis Pereyra es capaz de solucionar un corte de luz en plena madrugada. Los tres comenzaron a trabajar al mismo tiempo y conformaron un buen equipo.

Colgó las ollas y sartenes, abandonó las cocinas de los restaurants donde trabajaba de chef y se despidió de las largas jornadas cocinando. Victoria Alonso (24) dice que le gustan las dos cosas: “La cocina me sirve para descargar y este es un trabajo más tranquilo y mejor, porque no tengo que venir los fines de semana ni los feriados. Es menos sufrido y tengo tiempo para estudiar”.

Llegó a la Cooperativa de la mano de la contadora Laura Accifonte y se encarga del trabajo administrativo. “Hago de todo un poco, ayudo en lo que me necesitan y atiendo al público, tanto personalmente como por teléfono”, detalla la joven escobarense.

Cuenta que antes de trabajar en esta Cooperativa tuvo un breve paso por otra, en Escobar, y que es algo que le encanta porque el horario (de 7 a 14) le viene muy bien para combinar con otras actividades. Estudia Administración de Empresas en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y dice que las dos cosas se complementan muy bien. “Acá aprendo mucho sobre temas de computación o contables, por ejemplo. Yo no tenía ninguna experiencia en eso ni dominaba bien la contabilidad”, señala.

Con respecto a la atención al público, Victoria se ríe contando que “pasan cosas raras todos los días. Una vez vino un señor mayor, me regaló un chocolate y me invitó a salir”. Dice también que la gente utiliza a la Cooperativa como “Centro de Informes”, piden desde números de teléfonos e indicaciones para llegar a distintos lugares hasta tijeras y abrochadoras prestadas. “La gente piensa que conocemos todo, pero no es tan así”, expresa.

Por su parte, Juan Korth (23) comenzó a trabajar en la Cooperativa de Loma Verde  hace un año y se encarga de todo lo que tiene que ver con la informática. Por esas coincidencias del destino, tiempo atrás su madre, Elizabeth, también estuvo en la Cooperativa, pero en funciones de síndico. “Me dedico a lo relacionado con Internet y a la parte de sistemas, pero también hice instalaciones eléctricas. Hago de todo. El tema de la electricidad ya lo tenía más o menos estudiado porque en mi casa me doy mucha maña”, asegura.

El ambiente de trabajo y el hecho de no tener que dedicarse a una cosa específica es lo que más le gusta de la Cooperativa. “Paso de facturar a trabajar con la página web y de ahí a repartir boletas. Es todo muy dinámico y divertido”.

Su vida pasa por la informática, cuenta que está suscripto a muchas páginas de tecnología y que puede llegar a leer entre 500 y 600 noticias por día. “Fui a un colegio Waldorf, algo completamente contrario a lo que es la informática, pero a veces pienso que quizás ese fue el disparador que me llevó a ser lo que soy hoy. Tengo la cabeza muy quemada y una memoria pésima”, finaliza.

Recorriendo las calles de Loma Verde y solucionando problemas día y noche está el operario Luis Alberto Pereyra (30). Toda su vida estuvo en contacto con el tema de la electricidad porque su padre se dedica a eso desde que él tiene memoria. “Todo lo que sé, lo aprendí de mi papá”, sostiene.

En la Cooperativa trabaja en el sector de mantenimiento de  líneas. Suele estar de guardia semana por medio, disponible las 24 horas, para salir a las 3 ó 4 de la mañana a atender cualquier tipo de problema que se suscite. Dice que al otro día “hay que volver a trabajar, como si nada”, pero no se hace problemas: “No me importa el esfuerzo porque quiero progresar, comprarme una casa o un terreno y crecer”.

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